El partido más esperado por los argentinos en 2011, frente a Bolivia, no el que se especulaba, tal vez con una victoria por goleada. Argentina no encontró el juego planteado desde la posición táctica y desperdició varias ocasiones concretas de gol, y terminó empatando.
Como es costumbre, se esperó que Lionel Messi sea quien lleve al equipo a la victoria, jugando en la delantera. Pero los que esperan eso, están equivocados. Es un jugador distinto, pero necesita del apoyo de diez hombres más.
Por otra parte, este conjunto necesita de un volante creativo, que maneje la pelota y asista a los delanteros. Javier Pastore sería el ideal. El Flaco tiene buen manejo del esférico, habilidad y categoría.
Argentina deberá cambiar la actitud para ganar esta Copa América. Tal vez se sienta el peso de la localía, pero tendrán que demostrar más fútbol que ganas y ser el equipo que tiene que ser y que no es.